Aquí está la amarga verdad que nadie me dijo entonces:
Tu cuerpo no está luchando contra una infección.
Está luchando contra un ecosistema destruido.
Déjame explicar:
Tu vagina es como un ecosistema delicado – lleno de lactobacilos protectores.
Estas bacterias producen ácido láctico y mantienen tu pH en un rango ácido (aprox. 3,8–4,5).
Tan ácido que bacterias dañinas como Gardnerella (la principal causa de la BV) y hongos como Candida no pueden sobrevivir allí.
Pero si este equilibrio – por ejemplo por antibióticos o fluctuaciones hormonales – se altera,
las bacterias “malas” toman el control.
El pH sube.
La barrera protectora colapsa.
Y justo entonces el ciclo comienza de nuevo.
Y de repente:
❌ Olor a pescado (Gardnerella produce aminas)
❌ Picazón y ardor
❌ Flujo verdoso o grisáceo
❌ Sequedad o sensación incómoda durante el sexo